27 ene. 2017

Cuentos y relatos personalizados


Erase una vez un pequeño y destartalado robot humano.

Fue creado hace ahora mil millones de lunas, pero la historia que os relato, comenzó a gestarse hace tan sólo 8 días.

Era una mañana fría, cuando Pablo, el pequeño dueño del robot, había decidido dejar de jugar al fútbol.

- Quizás cuando las heladas desaparezcan – pensó Pablo.

De repente el pequeño robot se puso en movimiento.

Un paso tras otro, lo llevó al ropero más viejo de la casa

Allí, el gran abrigo del padre de nuestro protagonista, hizo un ruido curioso.

El robot humano verificó el sonido y relató su andadura.

- He estado mirando Pablo. Hay un animal dentro del abrigo .

Pablo salió corriendo y cantando.

- ¡Sí! – exclamó – es Cloé. La habíamos estado buscando mi hermana y yo toda la mañana.

Pablo abrazó a su perrita con ganas.

Aquella mañana de invierno, Pablo y el robot humano se hicieron verdaderos amigos.

- Desde que llegamos a Marte, apenas te he hecho caso – le dijo – desde hoy, serás uno más de la familia.

El robot humano sonrió.

Pablo también lo hizo.

Y desde ese momento el pequeño niño y el hermoso robot, caminan juntos.

Y sin más demora, el relato que os cuento se termina en estas hojas.  Tal vez no sea el final, sino el principio de algo. Sin duda, si tus sueños han comenzado, todo será como tú lo has deseado.

Fin


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